Florece donde estás Plantado

En cada una de las mesas instaladas en un salón de compañerismo de una iglesia en París, Francia, las cajas de plástico con comida se llenan tan rápido como se descargan los camiones que traen las mercancías. Afuera, los camiones se escurren por las estrechas calles de París, entregando alimentos que han recogido durante la mañana en las tiendas de comestibles de toda la ciudad. La distribución de alimentos es un servicio de lo que se ha llamado “la asociación”.

Acción de Gracias y Lamento

Las llamadas nocturnas del trabajo rara vez son un presagio de buenas noticias. Dos veces en mi breve ejercicio como pastor del campus de una universidad he recibido este tipo de llamadas informándome de la pérdida de queridos estudiantes por suicidio. El golpe me dejó sin aliento cada vez, y la incredulidad, el dolor persistente y posterior, fue agudo. Predicar ante bancos llenos de adultos jóvenes en medio de la conmoción y el dolor es un privilegio pastoral que nunca aspiré lograr.

La Eucaristía como Acción de Gracias

Me encanta tomar la Cena del Señor. Me encanta en pequeñas y grandes reuniones. Me encanta cuando el escenario es de reflexión tranquila o de alabanza bulliciosa. Me encanta recibir la Sagrada Comunión arrodillada en un altar, de pie con las manos extendidas, o compartir pasando los elementos entre las personas reunidas. Me encanta la bienvenida abierta de la Mesa para todos lo que tienen hambre de conocer a Cristo y recibir a Cristo en lugares más profundos de nuestras vidas. Esto, sin embargo, no siempre ha sido mi experiencia.

La Alegría de la Acción de Gracias

Vivimos en un mundo acelerado, de rápido crecimiento, mucha información, muchas posesiones materiales y muchos derechos asociados con nuestro sueños y deseos. Cada ves más egocéntricos caminamos por la calle y es fácil no notar a las personas con semblantes pesados, miradas perdidas y sonrisas vacías. Vivimos con muchas expectativas y tratamos de encontrar la felicidad para alcanzar la ansiada alegría de vivir.

La alegría es una emoción que forma parte de la estructura psíquica del ser humano.

¡Vuka!

Recientemente hablé con un grupo de pastores en Kwa-Zulu Natal (KZN), Sudáfrica, sobre la volatilidad, la incertidumbre (uncertainty), la complejidad y la ambigüedad. En conjunto, estas palabras describen el cambio constante e impredecible que prevalece en la cultura y se representan comúnmente con el acrónimo VUCA (por su iniciales en inglés) . Mi conversación con los pastores se produjo casi exactamente un año después del saqueo y el levantamiento político del 12 de julio de 2021 en Sudáfrica.

¡Gracias a Dios!

¡Saludos y Feliz día de Acción de Gracias! Mi nombre es Jordan Eigsti y soy el editor gerente de Holiness Today. Mientras reunía las páginas de esta edición, me vinieron a la mente varias canciones que cantaba en la iglesia cuando era niño.

El Poder de una Vida Agradecida

Hace varios años Diane y yo tuvimos el privilegio de escuchar hablar a Zig Ziglar en una conferencia de liderazgo de un día. Fuimos invitados por una pareja que eran nuevos conocidos nuestros, y la experiencia fue el comienzo de una entrañable amistad.

Marcas de Gratitud en el Camino

En el 2015 me diagnosticaron cáncer. Durante ese verano, pasé por un régimen de radiación y quimioterapia. Hacia el final de ese proceso, estaba extremadamente debilitado y a menudo desanimado. Durante uno de mis tratamientos diarios, mi oncólogo radioterapeuta reconoció mi estado deprimido y me pidió que le contara sobre uno de mis sueños que aún no se había realizado. Argumenté que en realidad no estaba pensando en ese tipo de cosas. Él respondió que necesitaba escuchar sobre uno de esos sueños antes de que pudiera irme ese día.

La Generosidad como Acción de Gracias

Como lo demostró Abraham al presentar un diezmo a Melquisedec en Génesis capítulo 14, invertir generosamente y con sacrificio en el reino de Dios es, en última instancia, una expresión de nuestra gratitud por la misericordia y la gracia de Dios para con nosotros. Practicar la mayordomía sacrificial es un acto tangible de adoración en reconocimiento de que todo lo que tenemos, no solo nuestro diezmo, de todas formas le pertenece a Dios.

¡Cosas en las que pienso!

Mientras viajo para estar con la iglesia en varias partes del mundo, he desarrollado una tradición de llevar un diario que llamo: “Cosas en las que pienso” con respecto a la iglesia.

¡En mis viajes recientes a las Regiones de América del Sur y EE.UU.,[1] a menudo, al reflexionar sobre la iglesia, he meditado en Filipenses 1:3-11!